Cómo cambiar de actitud
Una perspectiva negativa de la vida puede tener consecuencias graves para tu salud, tus relaciones y tus sentimientos de satisfacción en la vida. Puedes lograr cambiar de actitud mediante la atención y el pensamiento consciente. Generar una actitud positiva, practicar la gratitud y formar selectivamente nuevos hábitos que promuevan el positivismo es un proceso de toda la vida que puede dar como resultado un cambio de actitud.
Método1
Generar una actitud positiva
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1Deshazte de la negatividad en tu vida. Si hay personas, actividades o situaciones en tu vida que continuamente se sienten estresantes, es posible que necesites abandonarlas. Un cambio de actitud depende de vivir un nuevo tipo de vida. Esto podría significar dejar de beber, usar drogas, comer en exceso o fumar. Sean cuales sean las partes negativas en tu vida, necesitarás abandonarlas si vas a desarrollar una mejor actitud.
- Considera unirte a un grupo de apoyo para personas que estén igualmente motivadas a cambiar sus vidas para mejor.
- Al hacer estos cambios, es probable que notes algunos patrones de positivismo en tu vida. Ninguna vida es completamente mala y al abandonar las partes en tu vida que ya no te sirven, estarás más consciente de los hábitos que quieres fortalecer.
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2Asegúrate de que tu relación sea saludable. Si estás en una relación íntima con otra persona, esta afectará tu actitud. Una relación saludable debe ser positiva y hacer que te sientas mejor contigo mismo. Si te sientes presionado para hacer cosas que no quieres hacer, tienes miedo de las consecuencias de no estar de acuerdo con tu pareja o si sus discusiones involucran gritos o violencia física, es posible que tu relación no sea saludable. Esto afectará tu actitud negativamente.[1]
- Algún desacuerdo es natural en las relaciones saludables. La mayoría de las relaciones tiene alguna combinación de características saludables y dañinas.
- Habla con un consejero junto con tu pareja si no eres capaz de cambiar los patrones dañinos por tu cuenta.
- Si estás en una relación violenta o física o emocionalmente abusiva, busca ayuda con una agencia local de violencia doméstica.
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3Busca las cosas positivas. Siempre hay algo en cualquier situación que vale la pena elogiar. Por ejemplo, si está lloviendo afuera, podrías quejarte de que te mojarás o podrías observar que las plantas probablemente se beneficiarán de un buen diluvio. Alguien con una actitud negativa puede encontrar fácilmente el aspecto negativo de cualquier circunstancia, pero para desarrollar una actitud positiva debes forzarte a notar lo bueno. Comparte tus observaciones positivas con los demás y guárdate los comentarios negativos para ti.[2]
- También asegúrate de buscar los aspectos positivos en ti mismo.
- Recuerda que todo es una oportunidad para aprender nuevas habilidades, especialmente las cosas que parecen más difíciles al principio. Por lo menos, puedes estar agradecido por la oportunidad de aprender cosas nuevas en una mala situación.
- Nunca te quedes en una situación simplemente porque es mala. Es posible que estés tentado a fingir que dicho comportamiento dañino (un jefe racista, una pareja abusiva, un amigo emocionalmente manipulador) provee una buena oportunidad para que aprendas paciencia y tolerancia. Aunque esto podría ser cierto, es posible que quedarte no sea la opción más saludable. Una de las cosas más positivas a aprender de una mala situación es que puedas salir de ella.
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4Sé amable con los demás. Una de las maneras más rápidas para sentirte mejor es ser amable con otras personas. Ya sea que involucre dejar que alguien tenga prioridad en el tráfico o escribir una nota para animar a un amigo, tomar una medida para ayudar a alguien más aumentará tu positivismo.[3]
- Para obtener mejores resultados, encuentra maneras para hacer cosas amables por los demás en una forma que sea completamente anónima. Por ejemplo, llena todas las ranuras con centavos en una lavandería cuando nadie esté viendo.
- No solo pienses en cómo te gustaría que te traten; imagina la forma en la que otra persona podría querer que la traten. Para alguien muy tímido, tal vez escribirle una nota para felicitarlo por su presentación podría ser más amable que hacerle un cumplido en voz alta y abrazarlo frente a otras personas.